Palabra del Padre · Día 258/366
La vergüenza de volver a casa
“Me levantaré, e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.”
Lucas 15:18
Yo sé lo que te impide volver: no es falta de ganas, es vergüenza. Te imaginas las miradas, los comentarios, el juicio silencioso de quien va a recordar exactamente lo que hiciste antes de irte. Y esa vergüenza es tan grande que parece más fácil quedarte lejos que enfrentar el camino de regreso.
El hijo de mi historia pensó lo mismo. Ensayó un discurso entero, se preparó incluso para ser tratado como empleado, ya no como hijo, porque pensaba que había perdido ese derecho. Pero antes de que terminara de hablar, el padre ya había mandado a buscar la mejor ropa y a preparar la fiesta.
La vergüenza te miente diciendo que el regreso va a ser peor de lo que realmente será. Yo no te espero con los brazos cruzados, pidiéndote cuentas. Te espero con la fiesta ya preparada. No dejes que la vergüenza decida por ti lo que solo el valor de volver puede resolver de verdad.