Palabra del Padre · Día 249/366
Al hermano que todavía duele
“Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.”
Mateo 18:15
Yo sé el nombre de tu hermano, de tu hermana, del pariente que está del otro lado de esa pelea que ya dura más tiempo del que debería. Sé de las reuniones familiares en las que evitan mirarse, de los mensajes que nunca fueron respondidos, del silencio que se volvió normal en fechas que deberían ser de alegría.
Yo no creé la familia para que fuera un campo de guerra fría. La creé para que fuera un lugar donde mi amor se aprende primero, antes que en cualquier otro lugar. Por eso te pido: busca a esa persona. No por redes sociales, no por recados a través de terceros. Cara a cara, o al menos voz a voz, como puedas.
Tú no controlas cómo va a reaccionar ella. Pero controlas si vas a dar el primer paso. Yo di el primer paso por ti cuando todavía éramos enemigos por causa del pecado. Si yo hice eso por ti, tú puedes hacerlo por quien tiene la misma sangre que la tuya.