Palabra del Padre · Día 261/366
Perdonar sin revivir el dolor
“Ni deis lugar al diablo.”
Efesios 4:27
Hijo mío, hija mía, sé que una de tus dudas es esta: si perdono, ¿eso significa olvidar lo que pasó, como si nunca hubiera sucedido? No. Perdonar no borra la memoria, pero cambia el poder que esa memoria tiene sobre ti.
Hay una diferencia entre recordar y revivir. Recordar es saber que sucedió, aprender de eso, incluso usarlo como sabiduría para el futuro. Revivir es abrir la herida de nuevo cada vez que el tema surge, sentir el mismo dolor de la primera vez, dejar que el pasado secuestre tu presente una y otra vez.
Quiero enseñarte a recordar sin revivir. Eso significa que cuando venga el recuerdo, puedes reconocer: esto pasó, dolió, pero ya no tiene poder sobre mí hoy. No le abras espacio al enemigo para usar esa memoria contra tu paz. El perdón que yo ofrezco no es amnesia. Es libertad dentro de la memoria, no a pesar de ella.