Palabra del Padre · Día 120/366
Palabra viva en tu boca
“El libro de esta ley nunca se apartará de tu boca; antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito.”
Josué 1:8
Me doy cuenta de que, en los días más ocupados, lo primero que dejas de lado soy yo: mi Palabra queda para después, para cuando sobre tiempo entre una obligación y otra, y ese tiempo casi nunca sobra de verdad al final del día. Y luego te preguntas por qué estás tan sin dirección, tan perdido en medio de tantas decisiones pequeñas y grandes.
Le dije a Josué que no apartara el libro de la ley de su boca, meditando en él de día y de noche, antes de cualquier batalla, antes de cualquier decisión importante que necesitara tomar. No era solo religión cumplida por obligación, era la fuente de donde sacaría claridad para decidir, valor para enfrentar lo desconocido, fuerza para seguir cuando todo parecía imposible.
Vuelve a mi Palabra hoy, aunque sea un solo versículo, leído despacio, sin prisa por terminar rápido. Ya no es una tarea más que sumar a tu lista ya cansada, es el lugar exacto donde repongo lo que el día te quita, renovándote por dentro.