Palabra del Padre · Día 119/366
Sin miedo al informe médico
“Y ahora, así dice Jehová Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo.”
Isaías 43:1-2
Sé lo que es esperar un resultado de examen con el corazón apretado, imaginando los peores escenarios antes siquiera de saber la verdad completa. Ese tipo de espera cansa a una persona por dentro, aunque no gaste ninguna energía física, drenando el ánimo poco a poco, hora tras hora.
Te llamé por tu nombre, tu nombre, no un número de historia clínica ni una estadística fría en una hoja de cálculo. Sea cual sea el resultado que llegue, quiero que sepas esto primero: eres mío, y cuando pases por las aguas más difíciles, yo estaré contigo, de principio a fin de esta travesía, sin apartarme de tu lado ni un segundo.
Déjame sostener tu ansiedad ahora, en este tiempo incierto de espera. El resultado todavía no llegó, el médico todavía no llamó, pero mi presencia ya está contigo en este instante, y no cambia según lo que el examen vaya a decir después.