Palabra del Padre · Día 122/366
Recomenzar después de la caída
“Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”
1 Juan 1:7
Sé lo que hiciste. Sé de la caída que juraste que no ibas a repetir, y repetiste. Sé del peso que cargas desde entonces, caminando con la cabeza baja como si yo te hubiera dado la espalda. Pero no lo hice.
Hijo mío, hija mía, no estoy esperando que llegues perfecto para volver a mirarte a los ojos. Ya te estaba mirando en medio de la caída. La luz que ofrezco no es para exponerte y condenarte, es para limpiarte. La sangre de mi Hijo no lava solo los pecados pequeños, lava ese que crees demasiado grande.
Hoy quiero recordarte: recomenzar no es fingir que nada pasó. Es caminar de nuevo en la luz, aunque con vergüenza, y descubrir que yo ya estaba ahí esperando con los brazos abiertos, no con los brazos cruzados.