Palabra del Padre · Día 130/366
El Padre corrió a tu encuentro
“Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y lo besó.”
Lucas 15:20
Fíjate bien en este detalle: el padre de la historia vio al hijo todavía lejos. Eso quiere decir que miraba hacia el camino, esperando, todos los días, sin saber si ese hijo iba a volver. Y cuando por fin vio la silueta a lo lejos, no se quedó esperando que el hijo llegara arrastrando el discurso de disculpas ya preparado. Corrió.
Yo soy ese Padre. Ya te vi de lejos, con la ropa sucia de la vida que viviste fuera de casa, con el discurso de arrepentimiento ensayado en el camino. Y antes de que terminaras de hablar, yo ya tenía los brazos alrededor de tu cuello. No hubo sermón primero. Hubo abrazo primero.
El hijo tenía un discurso listo sobre ya no ser digno de llamarse hijo. El padre ni siquiera lo dejó terminar de decirlo. Si hoy vuelves con vergüenza guardada, guarda el discurso. Ya te vi de lejos y ya voy corriendo.