Palabra del Padre · Día 137/366
Ninguna condenación sobre ti
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
Romanos 8:1
Escucho la voz que te acusa de madrugada. La que recuerda tus errores antiguos justo cuando intentas dormir en paz, que te llama fracaso, que reabre heridas que ya cerré. Esa voz no es mía. Yo no ando repasando tu lista de errores para condenarte de nuevo cada noche.
En Cristo, no existe condenación para ti. Ninguna. No es "poca condenación" o "condenación leve", es ninguna. El veredicto ya salió, y está a tu favor, porque fue Cristo quien pagó lo que a ti te tocaba pagar. La voz acusadora que insiste en procesarte de nuevo está peleando con una sentencia que ya di por terminada.
La próxima vez que esa voz venga de madrugada, respóndele con esta verdad: ya fui juzgado, ya fui absuelto, y el juez fue mi propio Padre. No hay apelación posible contra esa sentencia.