Palabra del Padre · Día 139/366
Gracia más grande que la traición
“Y DÍJOME otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel; los cuales miran á dioses ajenos, y aman frascos de vino.”
Oseas 3:1
¿Conoces la historia de Oseas? Le pedí que amara a Gomer aun después de que ella traicionara el matrimonio repetidas veces. No fue un ejercicio de masoquismo, fue un retrato en vivo de mi amor por un pueblo que también me traicionó repetidas veces con otros dioses. Si existe una imagen de gracia que no se rinde, es esa.
Si fuiste traicionado y el dolor todavía pesa, no te estoy pidiendo que reconstruyas automáticamente lo que se rompió, cada historia tiene su propio camino, y no toda restauración sucede de la misma manera. Pero quiero que sepas: mi amor por TI, incluso cuando fuiste tú el infiel, incluso cuando fuiste tú quien me traicionó a mí, nunca tuvo límite de intentos.
Todavía estoy dispuesto a comprar de vuelta lo que parecía perdido, del modo en que mandé a Oseas a comprar a Gomer de vuelta del mercado de esclavos. Conmigo, el amor que parecía terminado siempre tiene una oportunidad más de recomenzar.