Palabra del Padre · Día 149/366
Recomenzar en el cuerpo cansado
“Él es el que sana todas tus dolencias.”
Salmos 103:3
Veo el examen que volvió con mala noticia. Veo la recaída después de un tiempo de mejoría, el cuerpo que ya no responde como antes, el miedo que aprieta el pecho cada vez que aparece un síntoma nuevo. La enfermedad y la recaída remueven la fe de una manera que solo quien ya pasó por eso entiende de verdad.
No prometo, ni nunca prometí, que la fe evite automáticamente toda enfermedad o borre todo sufrimiento físico en esta vida. Lo que prometo es que soy yo quien sana, en las formas visibles que pides, y también en las formas silenciosas que solo yo entiendo, dando fuerza para el día de hoy aun cuando la sanidad completa todavía no llega.
Si estás recomenzando un tratamiento, una dieta, una rutina de cuidado después de una recaída, estoy en ese recomienzo contigo. No te desanimes solo porque el cuerpo falló de nuevo. Sigo siendo el Dios que cuida cada célula tuya con atención personal.