Palabra del Padre · Día 128/366
Vergüenza de volver tan tarde
“Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo: y os tomaré uno de una ciudad, y dos de una familia, y os introduciré en Sión;”
Jeremías 3:14
Sé cuánto tiempo hace. Sé que cuentas los años, los meses, las veces que pensaste en volver y te echaste para atrás porque creíste que era demasiado tarde, que ya me había dado por vencido, que la puerta iba a estar cerrada con llave. La vergüenza de volver después de tanto tiempo lejos es un peso que traba a mucha gente en el camino de regreso.
Pero escucha lo que dije: los llamé hijos rebeldes y aun así dije "convertíos". No cambié la etiqueta antes de llamarte de vuelta. Te llamé exactamente como estás, con la rebeldía y todo, porque la invitación no depende de que ya estés arreglado. Depende solo de que des media vuelta.
No existe un tiempo de ausencia tan largo que borre mi deseo de tenerte cerca otra vez. El reloj que cuenta los años que estuviste lejos no es el mismo reloj que mide mi amor; ese nunca corrió hacia atrás.