Palabra del Padre · Día 166/366
No cambio pan por piedra
“¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?”
Mateo 7:9
Sé que a veces la vida te dio piedra cuando esperabas pan. Una promesa rota, un "no" que dolió, un silencio justo cuando más necesitabas una respuesta. Eso puede haberte enseñado, sin querer, a desconfiar hasta de mí, a pensar que tal vez yo también te vaya a decepcionar así.
Pero yo no soy como las decepciones que ya viviste. Cuando pides pan, no escondo una piedra detrás de la espalda. Si la respuesta tarda, o llega diferente de lo que esperabas, no es porque cambié lo que es bueno por lo que hiere. Es porque, a veces, lo que hoy parece piedra es el cimiento de un pan más grande que viene después.
Hoy, si tu corazón todavía desconfía de mí por heridas antiguas, te invito a arriesgarte de nuevo. Pide. Soy Padre que da pan, no piedra.