Palabra del Padre · Día 170/366
El mejor regalo que doy soy yo mismo
“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidieren?”
Lucas 11:13
Sé que sueles pedirme soluciones: el empleo, la sanidad, la respuesta de ese problema que no se va de la cabeza. Y escucho todo eso con atención, cada pedido llega hasta mí. Pero hoy quiero mostrarte el regalo que está por encima de todos los demás: yo mismo, a través de mi Espíritu, viviendo contigo, ayudándote por dentro, todos los días, no solo en los momentos de oración programada.
Mucha gente pide cosas buenas y se olvida de pedir mi presencia, que es el mayor bien de todos. Pero cuando mi Espíritu está contigo, te da fuerza en el momento de debilidad, la palabra justa en el momento justo, paz en medio de la tormenta que no pasa, discernimiento para la decisión difícil que nadie más puede tomar por ti. Es mayor que cualquier respuesta puntual, porque es compañía constante, presente aun cuando la respuesta todavía no ha llegado.
Hoy, además de tus pedidos de siempre, pide también esto, con la misma sinceridad: más de mí, más de mi presencia guiando cada paso de tu día. Ese es el regalo que más quiero darte, y el que doy con más alegría.