Palabra del Padre · Día 16/366

Cuando la esperanza se hizo pequeña

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Jeremías 29:11

Ya no sabes qué esperar de la vida. Los intentos anteriores no salieron como soñaste, los planes no resultaron como imaginabas, y la esperanza, que alguna vez fue grande y viva, hoy es solo una brasa pequeña, casi apagándose bajo tanta decepción acumulada.

Quiero soplar esa brasa de vuelta a la vida. No con promesas vacías y fáciles, sino con la certeza inquebrantable de que mis pensamientos sobre ti son de paz, y no de mal. No me he rendido con el fin que esperas, aunque el camino hasta allá parezca mucho más largo y tortuoso de lo que imaginaste al principio.

Comenzar de nuevo aquí no te exige una esperanza gigante e inmediata. Exige solo una brasita de fe —lo suficiente para que digas «aun así, confío» una vez más hoy, aunque estés cansado(a). Yo me encargo del resto, y del momento correcto, y del final que ni siquiera imaginas lo bueno que va a ser.

Todos los días

Nuestras apps

Nuestras apps

Biblia en Historias

La Biblia contada como narrativa, con audio y videos.

📱 Descargar la app

World in Stories

Historias reales de la humanidad que parecen inventadas.

Feito! Pequenas Vitórias

Rutina ligera de tareas para quien se pierde en el día a día.