Palabra del Padre · Día 13/366
La cadena que ya fue rota
“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
Juan 8:36
Ya perdiste la cuenta de cuántas veces prometiste que esa sería la última. Y caíste de nuevo. La vergüenza pega más fuerte que las ganas de intentarlo otra vez. Piensas: ya no soy digno(a) de comenzar de nuevo una vez más.
Pero escucha: yo no cuento tus caídas para negarte mi gracia. Cuento tus intentos de levantarte como prueba de que mi Espíritu todavía está trabajando en ti. La libertad que ofrezco no es una promesa de perfección instantánea —es un camino, día tras día, donde cada recaída puede convertirse en un nuevo comienzo, y no en una sentencia.
No necesitas vencer esto tú solo(a), solo con fuerza de voluntad. Busca ayuda, busca apoyo, búscame a mí de rodillas si es necesario. Yo rompí esa cadena en la cruz. Hoy, elige caminar como alguien que ya es libre, un paso a la vez.