Palabra del Padre · Día 4/366
Renovadas como el águila
“Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán las alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.”
Isaías 40:31
Tu cuerpo está cansado. Lo sé —las noches sin dormir bien, el dolor que no cede, la energía que parece haberse perdido en algún lugar del camino. Te culpas por no aguantar ya el ritmo que aguantabas antes, como si envejecer o enfermarte fuera una falla personal tuya, y no parte de la vida.
Pero escucha con atención: renovar las fuerzas no se trata de que te esfuerces más hasta desplomarte. Se trata de esperar en mí. Esperar es diferente de correr sin parar detrás de algo —es quedarte quieto(a), respirar hondo, dejar que yo vuelva a llenar lo que se vació dentro de ti. El águila no bate las alas todo el tiempo tratando de subir con su propio esfuerzo; encuentra la corriente de viento correcta y se deja llevar por ella, casi sin esfuerzo.
Hoy no te pido que seas fuerte por tu cuenta. Te pido que esperes en mí para recibir fuerza prestada, renovada, que no es originalmente tuya. Vamos con calma, un escalón a la vez, y yo cargo el peso que sobre de tu día.