Palabra del Padre · Día 17/366
El último en perdonarte eres tú
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
1 Juan 1:9
Ya te perdoné. Eso sucedió en el momento exacto en que confesaste, con sinceridad, lo que pesaba en tu pecho, sin esconderme nada. Pero noto que sigues condenándote por el mismo error, todas las noches antes de dormir, como si mi perdón no fuera suficiente para cerrar el asunto de una vez.
Has sido más duro(a) contigo mismo(a) de lo que yo jamás fui, incluso en mis momentos de mayor justicia. Yo no guardo una lista de acusaciones contra ti después de que vienes a mí con el corazón abierto y sincero. Soy yo quien purifica, quien borra el registro, quien ya no trata el asunto como una deuda pendiente.
Si yo, que soy santo y justo, ya te perdoné por completo —¿quién eres tú para seguir condenándote por tu cuenta? Comenzar de nuevo aquí es aceptar el perdón que ya está firmado con sangre preciosa. Suelta el látigo que tú mismo(a) todavía sostienes contra ti.