Palabra del Padre · Día 107/366
El cambio que asusta y llama
“No te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente.”
Josué 1:5-6
Sé que este cambio que tienes por delante mezcla ilusión con miedo, esperanza con opresión en el pecho. Una ciudad nueva, un trabajo diferente, una etapa que exige dejar atrás lo que ya era conocido, aunque fuera incómodo, aunque ya no tuviera sentido seguir como estaba.
Josué también tembló frente a lo desconocido, cruzando hacia una tierra que nunca había pisado, llena de gente y de gigantes que no conocía. Y yo le dije exactamente lo que te digo ahora, sin cambiar una coma: no te voy a dejar, ni te voy a desamparar en ese territorio nuevo. Por eso, esfuérzate, sé valiente, aunque las piernas te tiemblen por dentro.
El territorio nuevo asusta porque todavía no conoces cada esquina, cada rostro, cada regla del juego. Pero yo ya conozco cada palmo de él, cada detalle que todavía te va a sorprender, y voy delante preparando el camino. No estás cruzando hacia un lugar donde yo no llegue antes que tú.