Palabra del Padre · Día 355/366
Fiel dentro de la enfermedad que no pasa
“Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona.”
2 Corintios 12:9
Hijo mío, hija mía, yo conozco el peso de convivir con una enfermedad que no se va, los exámenes que se repiten, el cuerpo que ya no responde como antes, la esperanza de sanidad que a veces se cansa de esperar. Perseverar dentro de un cuerpo que duele todos los días es una forma de fe que pocos entienden desde afuera.
Yo no prometo que toda enfermedad será sanada del modo y en el tiempo que tú pides. Pero prometo mi gracia suficiente para cada día de esta jornada, fuerza que se renueva cuando la tuya ya no alcanza. Mi poder se muestra con más claridad justo donde la debilidad humana es mayor, no donde todo es fácil.
Sigue fiel dentro de esa limitación. Cuida tu cuerpo como puedas, busca tratamiento, pero no dejes que la enfermedad defina quién eres ni reduzca mi presencia en tu vida. Yo estoy contigo en cada consulta, en cada noche difícil, sosteniendo lo que parece imposible de sostener solo.