Palabra del Padre · Día 352/366
Cuando el entusiasmo se enfría
“No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
Hebreos 10:25
Hijo mío, hija mía, yo percibo que el entusiasmo de los primeros tiempos en tu comunidad de fe se enfrió. Al principio todo era novedad, energía, ganas de participar en todo. Ahora, el esfuerzo de ir, de involucrarte, de seguir participando parece mayor que las ganas.
Este es un momento común, y no quiero que te culpes por eso. Pero también quiero recordarte que la fidelidad a una comunidad no debe depender solo del entusiasmo del momento. Es justamente cuando el ánimo baja que la presencia de los demás, y tu presencia para ellos, más importa. Nadie fue hecho para caminar esta fe solo.
No te alejes solo porque se enfrió. Vuelve, aunque no tengas todas las ganas, y deja que el encuentro con otros que también caminan conmigo reavive algo en ti. Yo uso la comunidad para sostener a quien está cansado, y tal vez hoy sea tu turno de ser sostenido, o de sostener a alguien.