Palabra del Padre · Día 343/366
Disciplina cuando falta el sentimiento
“Ejercítate para la piedad.”
1 Timoteo 4:7
Hijo mío, hija mía, hoy tal vez no sientas ninguna gana de orar, de leer la Palabra, de hacer lo que sabes que es correcto. El sentimiento desapareció, y crees que sin él no tiene sentido continuar. Entiendo ese vacío, más de lo que te imaginas.
Pero la fe que perdura no depende solo del sentimiento del momento; se sostiene en la decisión que tomas incluso cuando no sientes nada. Es como ejercitar un músculo: al principio duele, parece inútil, pero es exactamente ese esfuerzo repetido lo que fortalece lo que antes era débil. Seguir practicando el bien aun sin emoción es una forma profunda de fidelidad.
No esperes sentir para actuar bien. Ora sin sentir, acércate a mí sin sentir, haz lo correcto sin sentir, y deja que el sentimiento vuelva a su tiempo, como fruto de la disciplina. Estoy aquí, sintiendo por ti, mientras aprendes a caminar por fe.