Palabra del Padre · Día 365/366
La corona guardada para ti
“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida.”
2 Timoteo 4:8
Hijo mío, hija mía, llegamos casi al final de este largo camino de días, y quiero recordarte por qué perseveraste hasta aquí: ninguna fidelidad tuya, por más pequeña que parezca, quedó olvidada por mí. Cada día en que elegiste continuar, aunque cansado, aunque sin entender todo, está guardado con cuidado en mi corazón.
Así como guardé una corona para quien peleó la buena batalla hasta el final, yo también guardo algo para ti: no solo una recompensa distante en el futuro, sino la certeza, hoy, de que tu persistencia tiene valor y sentido. No fue en vano ninguna lágrima, ninguna oración repetida, ninguna mañana en que decidiste intentarlo una vez más.
Mira atrás con gratitud, no para vanagloriarte, sino para reconocer que fui yo quien sostuvo cada paso. Y mira adelante sabiendo que el juez justo que soy yo no olvida ninguna fidelidad. Lo que está guardado para ti es más grande de lo que puedes imaginar ahora.