Palabra del Padre · Día 210/366
Esperanza en el dolor sin sentido
“Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.”
Job 42:2
Yo sé que has hecho la misma pregunta que hizo Job hace tanto tiempo, aunque no la digas en voz alta a nadie: ¿por qué está pasando esto justamente conmigo, si no hice nada para merecerlo? No tengo una respuesta que quepa entera en una sola frase de consuelo, y no voy a darte respuestas falsas solo para calmarte rápido y cambiar de tema.
Job tampoco recibió ninguna explicación detallada para el sufrimiento profundo que vivió. Lo que recibió, al final de todo, fue un encuentro conmigo, tan real y tan intenso que dijo: ahora mis ojos por fin te ven. El dolor sin sentido aparente no significa ausencia de mi cuidado por ti, aunque lo parezca.
Yo no prometo explicarlo todo ahora, hoy mismo, de una vez. Prometo estar presente en cada pregunta sin respuesta que cargues, sosteniéndote hasta que, en mi tiempo justo, algo por fin tenga sentido, o hasta que aprendas a confiar aunque no entiendas por completo el cuadro entero.