Palabra del Padre · Día 213/366
Yo hago nuevas todas las cosas
“Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.”
Apocalipsis 21:5
Hijo mío, hija mía, mira hacia atrás con cuidado y atención: el corazón partido de hace un mes, el duelo vivido, la traición sufrida, la soledad sentida, la vergüenza escondida, todo eso pasó por mis manos cuidadosas en estos días que se fueron. Yo no dejé nada fuera de ese trayecto, y no voy a fingir ahora que fue un camino fácil de recorrer.
Pero yo hago nuevas todas las cosas, siempre, sin ninguna excepción. No es un remiendo mal hecho, no es un disfraz sobre el dolor que sigue allí. Es recreación de verdad, completa, del modo en que solo quien creó el mundo entero de la nada sabe hacer con maestría. Lo que estaba quebrado en ti empezó a convertirse en otra cosa, más fuerte de lo que era, más real de lo que nunca fue.
Este mes fue sobre sanidad y consuelo profundo, pero la sanidad de verdad no termina en una fecha marcada en el calendario. Continúa, capa por capa, despacio, mientras caminas conmigo todos los días. Sigue confiando, sin rendirte. Yo todavía no terminé la obra que empecé dentro de tu corazón lastimado.