Palabra del Padre · Día 202/366
Deja de compararte
“Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.”
Salmos 139:13
Yo noté cuánto tiempo pasas mirando la vida de los demás y sintiendo, en el fondo, que tu propia vida no es suficiente tal como está. La casa, el cuerpo, la familia, el dinero de otra persona siempre parecen mejores que lo que tú tienes hoy. Eso ha ido cansando tu corazón mucho más de lo que tú mismo(a) percibes en el día a día.
Yo te tejí en el vientre de tu madre con un cuidado tan detallado que ninguna comparación logra borrar ni disminuir. Tú no eres una copia mal hecha de nadie que exista por ahí. Eres original, pensado(a) con calma, formado(a) por mí con un propósito bien específico. La vida del otro nunca fue el estándar que necesitas alcanzar para valer.
Hoy quiero devolverte el derecho de mirar hacia adentro de ti mismo(a), en vez de seguir mirando hacia el lado todo el tiempo. Tu historia tiene valor propio aunque no se parezca en nada a ninguna otra historia. Yo no me equivoco cuando formo a alguien con mis propias manos, y no me equivoqué cuando te formé.