Palabra del Padre · Día 66/366
Demasiado trabajo, poca paz
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.”
Mateo 11:28
La agenda está llena otra vez. Reunión tras reunión, plazo tras plazo, y apenas puedes respirar entre una tarea y otra. Llegas a casa y el cuerpo está ahí, pero la mente todavía sigue resolviendo lo que quedó pendiente.
Yo no te hice para vivir corriendo todo el tiempo. Te hice para trabajar, sí, pero también para descansar, para respirar, para sentarte conmigo en silencio de vez en cuando. El mundo va a seguir exigiendo productividad, pero yo no mido tu valor por cuánto entregas.
Ven a mí con ese cansancio, no solo al final del día, sino ahora mismo. Quiero aliviar el peso que la prisa puso sobre tus hombros. Tal vez el primer paso sea simplemente detenerte un minuto y respirar conmigo antes de volver a la lista. Deja que yo cargue contigo lo que todavía falta hacer, un paso a la vez.