Palabra del Padre · Día 315/366
La vergüenza que cargo
“Porque todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.”
Romanos 10:11
Hay una escena de tu pasado que vuelve sin avisar — de madrugada, en medio de una conversación cualquiera, sin motivo aparente. Y junto con ella llega la vergüenza, como si aquel error definiera quién eres hasta hoy.
Conozco la escena completa, mucho mejor de lo que tu memoria la guarda. Y aun así elegí llamarte hijo, hija. A la vergüenza le gusta recordarte lo que hiciste; yo prefiero recordarte lo que ya he hecho por ti desde entonces: perdón, un nuevo comienzo, un camino nuevo bajo tus pies.
Quien confía en mí no será avergonzado, no quedará avergonzado para siempre. Esto no borra lo que pasó, pero cambia el lugar que ese error ocupa en tu historia: de sentencia a capítulo ya pasado. Hoy, cuando llegue la vergüenza, quiero que respondas con esta verdad, no con el silencio de siempre.