Palabra del Padre · Día 28/366
El hijo que todavía estaba lejos
“Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.”
Lucas 15:20
Hay gente que piensa que necesita llegar a mí de una manera perfecta, con la ropa limpia, el discurso de arrepentimiento listo y memorizado, todos los pecados resueltos primero, en una lista organizada. No es así como funciona conmigo, nunca lo fue.
Aquel hijo de la historia antigua todavía estaba lejos de casa —sucio, oliendo a la vida difícil que había vivido lejos de su padre, sin siquiera terminar de pedir perdón bien, tartamudeando las palabras— y el padre ya corría a su encuentro, levantándose las propias vestiduras para correr más rápido. Ese soy yo. No espero que llegues arreglado(a) y listo(a) para recién entonces abrazarte. Corro a tu encuentro mientras todavía estás lejos, en medio del camino de regreso.
No importa cuántas veces ya intentaste volver y desististe en medio del trayecto, con vergüenza. Hoy, da el próximo paso en mi dirección, aunque sea incierto, aunque tengas miedo de lo que vas a encontrar. Ya estoy corriendo para encontrarte incluso antes de que termines de decidir si vale la pena intentarlo de nuevo.