Palabra del Padre · Día 38/366
El empleo que todavía no llegó
“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”
Filipenses 4:6
Ya perdiste la cuenta de cuántos currículums enviaste, cuántas entrevistas hiciste, cuántos «te vamos a avisar» nunca volvieron. Y cada no, o cada silencio, pesa un poco más en tu confianza de que algo va a salir bien. Veo el esfuerzo que nadie más está viendo.
No estoy de brazos cruzados mientras buscas. Estoy trabajando en detalles que ni imaginas: una conversación que va a suceder, una vacante que todavía va a abrirse, una puerta que solo yo sé cuándo tocar. No estás siendo olvidado(a) solo porque la respuesta está tardando más de lo que quisieras.
Tráeme esa ansiedad de no saber cómo vas a pagar las cuentas del próximo mes. No lo guardes solo(a) dentro del pecho. Mientras sigues buscando con fe, yo sigo trabajando entre bastidores en tu vida.