Palabra del Padre · Día 292/366
Contentamiento en lo que es suficiente
“Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester.”
Proverbios 30:8
Yo sé que la cultura a tu alrededor te enseña que más siempre es mejor, que la riqueza es señal de máxima bendición y que tener poco es motivo de vergüenza. Pero el sabio de Proverbios oró distinto: pidió ni pobreza ni riqueza, solo el pan necesario. Eso es una oración rara hoy en día.
El contentamiento financiero no es dejar de crecer, es reconocer que lo suficiente ya es una bendición enorme comparado con el hambre de tantos. Quien solo se satisface con el exceso corre el riesgo de olvidarse de mí en la abundancia, y quien vive en la miseria corre el riesgo de dudar de mí en la carencia. El equilibrio protege la fe.
Hoy, mira lo que tienes y pregúntate: ¿esto es suficiente para vivir con dignidad? Si la respuesta es sí, agradece, aunque sigas trabajando por más. La gratitud por lo suficiente de hoy no te impide crecer mañana, solo evita que la ambición te robe la paz en el camino.