Palabra del Padre · Día 291/366
Agradecido por la salud que tengo
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.”
3 Juan 1:2
Hoy quiero recordarte que agradezcas por la salud que tienes, aunque no sea perfecta, aunque exista un examen pendiente o un dolor crónico que te acompaña. Mucha gente solo valora la salud cuando falta por completo, y no quiero eso para ti.
Si te despertaste, respiraste sin esfuerzo, caminaste hasta la cocina sin un dolor insoportable, comiste con gusto, eso ya es motivo de gratitud que mucha gente en tu ciudad hoy no tiene. Y si la salud del cuerpo está frágil, mira la salud del alma: todavía puedes orar, todavía puedes amar, todavía puedes confiar en mí.
Mi voluntad siempre fue que te fuera bien en todas las cosas. Mientras trabajo en tu sanidad, completa o gradual, ejercita la gratitud por lo que ya funciona en tu cuerpo hoy. Eso fortalece no solo el alma, sino que también ayuda al cuerpo a responder mejor al tratamiento y al tiempo.