Palabra del Padre · Día 183/366
Veo tu corazón partido
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.”
Salmos 34:18
Hijo mío, hija mía, vi la grieta por dentro de ti. Esa que nadie ve porque aprendiste a sonreír por encima de ella, a responder bien cuando te preguntan cómo estás. No necesito que me expliques nada, no necesito que organices las palabras correctas antes de hablarme. Ya sé dónde duele, desde antes de que tú mismo lo entendieras.
Piensas que necesitas estar entero para que yo me acerque. Es exactamente lo contrario. Cuanto más quebrantado está tu corazón, más cerca me quedo, porque es ahí, entre los pedazos, donde mi cuidado tiene más espacio para actuar. No espero lejos, a distancia, esperando que te arregles solo antes de buscarme. Me siento a tu lado ahora, sin prisa por irme.
No tengas prisa de parecer bien delante de nadie, ni siquiera delante de mí. Déjame cuidar lo que está roto, despacio, capa por capa, en mi tiempo, no en tu reloj. Soy experto en juntar lo que se hizo pedazos, en darle un uso nuevo hasta a los fragmentos más filosos. Y lo que yo junto queda más fuerte de lo que era antes de romperse.