Palabra del Padre · Día 88/366
¿A los ojos de quién vives?
“Porque, ¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto, que si todavía agradara á los hombres, no sería siervo de Cristo.”
Gálatas 1:10
Reescribiste ese mensaje cinco veces antes de enviarlo. Te cambiaste de ropa tres veces antes de salir. Ensayaste la respuesta en tu cabeza pensando en cómo reaccionaría la gente. Vivir tratando de agradar a todo el mundo es un trabajo sin fin, y nunca paga lo que promete.
Hijo mío, hija mía, nunca vas a lograr agradar a todos, por más que te esfuerces. Siempre habrá alguien insatisfecho, alguna crítica, algún comentario. Mientras tu paz dependa de la opinión ajena, va a tambalearse con cada viento que pase.
Te invito a vivir delante de mí antes de vivir delante de las personas. Lo que yo pienso de ti es más estable que cualquier juicio humano, porque yo veo tu corazón, no solo tu apariencia o tu desempeño. Vive libre hoy, sabiendo que mi mirada sobre ti ya es suficiente para sostenerte.