Palabra del Padre · Día 277/366
Gratitud que mira hacia atrás
“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.”
Salmos 103:2
Ven aquí conmigo hoy, quiero que hagas un ejercicio sencillo: mira hacia atrás. No a todo el año, solo a los últimos meses. ¿Cuántas veces resolví lo que parecía imposible? ¿Cuántas veces lloraste de angustia y, semanas después, ya ni recordabas bien el motivo, porque yo había cuidado de todo?
La memoria corta es enemiga de la fe. Olvidas demasiado rápido mis beneficios y recuerdas demasiado rápido mis supuestas demoras. Por eso el salmista le habla a su propia alma, como quien se recuerda a sí mismo: no olvides. Es un mandamiento para la memoria, no solo para el sentimiento.
Hoy te invito a hacer una lista, aunque sea mental, de tres cosas que ya hice por ti este año. No para impresionar a nadie, solo para alimentar tu propia fe. Quien recuerda lo que Dios ya hizo, cree con más facilidad en lo que Dios todavía va a hacer.