Palabra del Padre · Día 226/366
Perteneces, no eres un extraño
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios.”
Efesios 2:19
Hay días en que te sientes fuera de todo. Del grupo de amigos, de la familia, hasta de la iglesia donde deberías sentirte en casa. Una sensación de extraño(a), de quien no pertenece de verdad a ningún lugar, y por eso tampoco logra encontrar un propósito claro, porque ¿para qué sirve el llamado de quien ni siquiera sabe dónde encaja?
Hoy quiero deshacer esa mentira. Tú no eres extranjero(a) en mi reino. No eres forastero(a) pidiendo refugio prestado. Eres ciudadano(a), eres familia, tienes lugar garantizado en la mesa antes incluso de merecerlo. Y de esa pertenencia nace el verdadero propósito, no de la aprobación de los grupos humanos, sino de la certeza de que ya fuiste adoptado(a) por mí.
Cuando sepas, de verdad, que me perteneces, vas a dejar de buscar el propósito afuera y vas a empezar a vivirlo de adentro hacia afuera, con raíces firmes. Tienes casa. Esa casa soy yo.