Palabra del Padre · Día 225/366
Excelencia en lo que parece pequeño
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres.”
Colosenses 3:23
Yo te vi arreglando esa planilla aburrida, lavando esos platos otra vez, atendiendo a ese cliente difícil por quinta vez en el día. Trabajo repetitivo, sin brillo, sin nadie que note el esfuerzo. Y quiero decirte: yo lo noté.
El mundo separa el trabajo en importante y sin importancia, en visible e invisible. Yo no lo separo así. Para mí, lo que importa es el corazón con que se hace la tarea, no el tamaño del público que la observa. Cuando haces lo pequeño con excelencia, como si fuera para mí, eso se convierte en adoración, aunque nadie más lo sepa.
No cambies la calidad de tu trabajo por la falta de reconocimiento. Sigue haciéndolo bien hecho, con todo el corazón, porque a mí es a quien estás sirviendo, aunque parezca solo un trabajo común.