1Un cántico para los peregrinos que van a Jerusalén. Muchos enemigos me han atacado desde que era joven. Que todo Israel diga:
2Muchos enemigos me han atacado desde que era joven, pero nunca me vencieron.
3Me golpearon en la espalda, dejando largos surcos como si hubiera sido golpeado por un granjero.
4Pero el Señor hace lo correcto: me liberado de las ataduras de los impíos.
5Que todos los que odian Sión sean derrotados y humillados.
6Que sean como la grama que crece en los techos y se marchita antes de que pueda ser cosechada,
7y que no es suficiente para que un segador la sostenga, ni suficiente para que el cosechador llene sus brazos.
8Que al pasar nadie les diga, “La bendición del Señor esté sobre ti, te bendecimos en el nombre del Señor”.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Um cântico que relembra as muitas aflições sofridas por Israel desde sua juventude (o Egito), comparando os inimigos a lavradores que araram suas costas, mas afirmando que eles nunca prevaleceram e serão como erva sem raiz.
Explicación
Este décimo 'Cântico de Grau' usa imagens agrícolas fortes para descrever tanto o sofrimento (costas 'aradas' como um campo) quanto a esperança de que os planos dos inimigos falhem, como plantas que crescem em telhados de barro (comuns nas casas antigas) sem raízes profundas, secando rapidamente ao sol. A repetição do refrão 'muitas vezes me angustiaram... mas não prevaleceram' celebra a resiliência histórica do povo apesar de repetidos sofrimentos. A aplicação hoje é encontrar força na lembrança de que dificuldades passadas, por mais intensas, não tiveram a palavra final.